La localidad húngara  de  Parádfürdo será el lugar donde Laia Sanz se jugará las opciones para volver a coronarse como campeona de enduro del mundo.

Este municipio acogerá dos pruebas este fin de semana en la que será la penúltima prueba del calendario. “La verdad es que es un problema que este año solo se disputen tres grandes premios y seis carreras, porque eso no deja margen para el error y vas con más presión que nunca“, la mentó la piloto catalana.

Laia llega a Hungría como líder absoluta tras conseguir imponerse en las dos mangas en Puerto Lumbreras (Murcia), lugar donde se estrenó el campeonato. Esta doble victoria le aportaron los 50 puntos máximos que se podían conseguir, pero su rival directa, Maria Franke, le pisa los talones con 44.

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Laia Sanz sobre su KTM/@LaiaSanz_

De esta forma se plantea la piloto de Corbera de Llobregat la recta final del campeonato: “La última cita es en Alemania, en casa de Franke, así que más me vale hacer el trabajo aquí. Para mí, aunque sea la segunda prueba del campeonato, es como si fuera la última, porque me juego el mundial”.

Hay que tener en cuenta que es la primera vez en 23 años que Hungría acoge una prueba del mundial de Enduro por lo que este terreno es una completa incógnita para las participantes. “Habrá que ver qué tal son las cronos y el terreno; sobre todo, el del Xtreme Test. Si es extremo de verdad, aquí puedo tener un poco de ventaja, cosa que en Puerto Lumbreras no tuve”, manifestó la piloto del equipo KH-7.

La prueba comenzará el viernes por la tarde con la pelea del Super Test. Las carreras de las dos jornadas consistirán en un par de vueltas a un recorrido de 60 kilómetros alrededor de Parádfürdo donde se intercalarán las tres pruebas habituales: Xtreme Test,  Enduro Test y Cross Test.